Un truco neurológico que dispara tu habilidad para detectar mentiras

La habilidad para detectar mentiras es una destreza tan misteriosa como elusiva. A pesar de que ha sido estudiada científicamente durante más de 60 años, apenas estamos comenzando a descubrir cómo podemos emplear este conocimiento en nuestro diario vivir.

Tratando de descifrar este fenómeno, el investigador alemán Marc-André Reinard lideró un equipo en la Universidad de Manheim con el objeto de estudiar los procesos inconscientes ligados a la detección de mentiras.

El estudio consistía en evaluar esta habilidad en un grupo de participantes que pasaron 3 minutos resolviendo rompecabezas (puzzles) durante 3 minutos, justo antes de presentarles una serie de personas enunciando afirmaciones verdaderas y falsas. Un grupo de control hizo lo mismo, pero sin resolver los rompecabezas previamente.

¿El resultado? El grupo sometido a los rompecabezas fue 6 veces más efectivo detectando mentiras que el grupo de control. La hipótesis de Reinard es que el pensamiento inconsciente (al cual recurres cuando resuelves problemas como los puzzles) es el único capaz de integrar todos los datos necesarios (voz, expresión facial, movimientos musculares, entre otros) para la correcta detección de mentiras.

Lo más importante de este hallazgo es confirmar que la detección de mentiras requiere un gran autocontrol y experiencia de tu parte, y que no basta con que “conozcas la teoría“, sino que debes practicarla hasta que se vuelva casi automática; al relajarte, permites que sean tus procesos inconscientes los que descubran las falsedades, sin que intervenga la razón… muchas veces alterada por prejuicios y estereotipos.

Es como practicar artes marciales; leer un libro sobre Jiu-Jitsu es excelente para conocer la teoría y las bases de la disciplina, pero es la práctica constante lo que hace que tu mente inconsciente te convierta en un maestro.

Fuente: Universidad Corporativa, Fundación Lenguaje Corporal.