El fallido pseudoestudio de “reorientación sexual”

Un estudio revisado por pares de 2002 afirma que el 88% de los participantes en terapias de reorientación no consiguieron un cambio duradero de su comportamiento sexual y el 3% decía haber cambiado su orientación a heterosexual. El resto decía o bien haber perdido completamente el deseo sexual o intentaban permanecer célibes, sin cambio en la atracción. Algunos de los participantes que fallaron sentían vergüenza y habían participado en terapias de reorientación durante muchos años. Otros creían que la terapia merecía la pena y era valiosa. De los 8 participantes en la encuesta (de una muestra de 202) que informaron haber cambiado su orientación sexual, 7 trabajaban como asesoren o líderes de grupo en grupos ex gays. [1]

En 2001, el Dr. Robert Spitzer, que participó en la desclasificación de la homosexualidad como desorden mental por la APA, presentó un artículo en la convención anual de la APA sobre la terapia de conversión. Informó de que el 66% de los hombres y el 44% de las mujeres que había tomado de muestra habían conseguido un «funcionamiento heterosexual bueno» a través de intervenciones. [2] Este informe es ampliamente citado por los defensores de la terapia de reorientación como evidencia de éxito de la terapia. Sin embargo, el propio Dr. Spitzer, admitió posteriormente que no había forma de verificar la veracidad de lo contestado por los entrevistados de su estudio, y pidió disculpas a la comunidad gay. [5]

La APA inmediatamente publicó una desaprobación del artículo, indicando que no había sido revisado por pares y que «no existe evidencia científica publicada que apoye la eficacia de la terapia de reorientación como un tratamiento para el cambio de orientación sexual». [3] Dos años más tarde, Spitzer publicó la obra en Archives of Sexual Behavior. La decisión de publicarlo generó controversia y uno de los patrocinadores se retiró como protesta. El artículo ha sido criticado por varias razones, entre las que se encuentra el empleo de muestras no aleatorias y criterios poco rigurosos para calificar el «éxito».

Críticos argumentan que se basó en muestras seleccionadas por los mismos terapeutas de conversión (los 86 participantes fueron elegidos a mano por organizaciones de ex gays), que no se emplearon muestras correctas aleatorias, que se empleó una muestra reducida, que los sujetos parecen ser defensores del tratamiento cuya opinión estaba posiblemente sesgada a favor de la terapia, que el 60% de los sujetos habían indicado anteriormente que eran bisexuales y que no hubo ningún estudio de seguimiento para comprobar la conversión a largo plazo. [4] [3]

El mismo Spitzer quitó importancia a su propio estudio; al ser preguntado por la muestra de 200 pacientes tras 16 meses y el porcentaje de personas que tendrían éxito, Spitzer dijo que hizo falta casi un año y medio para encontrar sólo 200 personas dispuestas y que, por lo tanto, el número de personas gays que podían convertirse con éxito en heterosexuales era probablemente «bastante bajo». También admitió que los participantes del estudio eran «excepcionalmente religiosos». [3]

Fuentes:

  1. Shidlo, Ariel; Schroeder, Michael; Drescher, Jack (2001). Sexual conversion therapy: ethical, clinical, and research perspectives. Nueva York: Haworth Medical Press. ISBN 0789019108.
  2. Spitzer, Robert L. (October 2003). «Can some gay men and lesbians change their sexual orientation? 200 participants reporting a change from homosexual to heterosexual orientation». Archives of Sexual Behavior 32 (5):  pp. 403-417. doi:10.1023/A:1025647527010. PMID 14567650
  3. «Attempts to change sexual orientation». University of California, Davis Department of Psychology. Consultado el 28-08-2007.
  4. Robinson, B. A. (04-06-2006). «Analysis of Dr. Spitzer’s study of reparative therapy». Ontario Consultants on Religious Tolerance. Consultado el 28-08-2007.
  5. «Psiquiatra que aseguraba que había “cura” para la homosexualidad pide disculpas a comunidad gay». Biobio Chile. Consultado el 22 de mayo de 2012.

 

Otras fuentes:

En 1973, el Dr. Robert Spitzer, profesor de psiquiatría en la
universidad de Columbia trabajó dentro del grupo, al interior de la APA,
gracias al cual la homosexualidad fue abolida de la lista DSM. Dos
décadas y medio después de esta histórica decisión, el Dr. Spitzer se
apercibió de la manera en que el movimiento exgay era estigmatizado y
comenzó a intrigarse más y más sobre la posible eficacia de este tipo de
terapia.

Durante la convención nacional del APA en 2001, Spitzer presentó los
resultados preliminares de un estudio en el cual entrevistó por
teléfono 200 personas que afirmaban haber logrado al menos cierto cambio
en su orientación sexual a través de un programa ex gay. Según los
criterios establecidos por Spitzer, sólo aquellos que afirmaban un éxito
en un programa de conversión fueron elegidos para participar en el
estudio. Sin embargo, Spitzer, él mismo, admite que tales casos son
extremadamente raros.

Publicado en el Wall Street Journal:

Sospecho que la vasta mayoría de gays son incapaces de alterar una orientación sexual firmemente establecida”.

A pesar de alarmantes errores metodológicos y a causa de que el tema
estaba cargado de connotaciones políticas, el estudio de Spitzer
apareció en numerosos encabezados nacionales. La prensa desvió
inmediatamente la discusión sobre la validez del estudio para enfocarse
en sus implicaciones políticas dando a los militantes anti-gay una
plataforma sobre la cual poder declarar que la homosexualidad no es una
manera valida de vivir puesto que esta puede ser “curada”.

El estudio Spitzer: Errores metodológicos y su abuso dentro de la agenda política anti-gay (fuente del siguiente artículo)

Toda la información que usted va a leer viene directamente del
estudio. A su credito, Spitzer ha sido claro en cuanto a las
limitaciones de su estudio.

Empecemos por analizar exactamente quién participó en el estudio.

¿Dónde encontró Spizer sus participantes?: 43% fueron referidos por organismos religiosos de conversión como Exodus International, 23% fueron
referidos por una asociación de terapias de conversión llamada NARTH (Asociación Nacional por la Investigación y el Tratamiento de la
Homosexualidad) y 34% fueron referidos por otros terapistas, consejeros o
por otra gente que había participado en el estudio. En lo que se
refiere a las afiliaciones religiosas, 81 % eran protestantes, 8 %
católicos, 7% mormones y 3% Judíos. En pocas palabras, 96% eran
cristianos.

El Dr Spitzer también declaró que:

La mayoría de los participantes (78%) habían hablado públicamente en favor de sus esfuerzos para cambiar la orientación homosexual, frecuentemente en la iglesia”.

También declaro que:

el 19% de los participantes del estudio eran profesionales de la salud mental o directores de ministerios ex-gay” .

Entre estos, 19% de participantes se encuentra un profesional
salariado ex-gay, el presidente de Exodus Internacional Allan Chambers.
Quien en ciertas ocasiones ha declarado la existencia de miles de ex
gays y en otras ocasiones de “cientos de miles ex gays” . En 2006, La
Casa Blanca invitó el mismo Allan Chambers, junto con James Dobson a una
conferencia de prensa en la cual el Presidente Bush anunció su apoyo
por una enmienda constitucional para prohibir el matrimonio gay.

Otro participante en el estudio fue Randy Thomas, director de la
membresía de Exodus quien funge como su lobbista político. El estudio
Spitzer no sería publicado en una revista especializada hasta junio 2003
cuando apareció en los Archives of Sexual Behavior. Los Archives
también publicaron 26 comentarios sobre el estudio de la parte de una
gama de expertos, algunos de los comentarios decían:

Spitzer seleccionó un grupo único que estaba decididamente empeñado en demostrar las posibilidades y los beneficios de la terapia reparativa. Este error fatal disminuye seriamente la validez interna y externa de su estudio y obviamente imposibilita las conclusiones que Spitzer nos ofrece”.(Cohen, Kenneth M.)

Sólo contactar aquellos que afirman haber cambiado no nos
proporciona con datos convincentes. Es posible contactar gente que afirma y que sinceramente cree una serie de fenómenos que no son fácilmente verificables empíricamente y de los cuales los profesionales son escépticos
.” (Hill, Craig A. & DiClementi, Jeannie D. (2003) : (Limitaciones metodológicas no justifican las afirmaciones del cambio de la atracción sexual por alguien de tu mismo sexo a través de una terapia reparativa).

Otro aspecto preocupante del estudio es su método de reunir los datos
el cual consistía en una simple entrevista telefónica con cada
participante. Los participantes que estaban casados también llenaron un
corto examen escrito enviado por correo. En otras palabras, Spitzer
nunca conoció a sus participantes cara a cara y se fió completamente en
los autoreportes de los participantes – muchos de los cuales habían
construido sus vidas en grupos ex-gays.

Lawrence Hartman, ex presidente del APA escribe :

Spitzer se basa totalmente en auto reportes y en una entrevista
telefónica de 45 minutos , lo que es comprensiblemente barato, pero que permite más bien la evasión, la distorsión y la mentira
”.(Hartmann, Lawrence. (2003) : (Demasiado erróneo: No lo publiques)

Wayne Besen, un militante Gay y autor de “Cualquier cosa menos heterosexual: desenmascarando los escándalos y las mentiras detrás del mito ex-gay ” escribió en su libro:

A pesar de nuestra insistencia, Spitzer escogió no usar evidencia
física para corroborar los testimonios ex gay. Le pregunté por qué había rechazado el uso del polígrafo o del pletismógrafo penil en sus
participantes. Según Spitzer “No había manera de hacer que los
participantes se sometieran a tales tests”
. Parece que nunca le importó el hecho de que tales individuos evitaban ferozmente el uso de tales instrumentos porque quizá no estaban diciendo la verdad.

Hemos establecido el grado de infiabilidad del estudio de Spitzer. Seguramente
ninguna organización religiosa que promueva la moralidad y que proclame
la verdad absoluta de Dios querrá tener algo que ver con él. Tomemos
como ejemplo, Focus on the Family. Estoy seguro que ellos tienen altos
estándares para aceptar estudios. En su DVD titulado “Por qué no al
matrimonio Gay
” (véase esta declaración) , creado por su principal analista de políticas, Glenn Stanton, éste ataca los estudios favoreciendo la parentalidad gay sobre la base de que tales estudios fueron conducidos en un periodo corto de tiempo y con poco alcanze:

Las ciencias sociales necesitan dos cosas para llegar a una sólida y
definitiva conclusión. Se necesita una larga población estudiada y se necesita realmente un largo tiempo de estudio de una considerable población para realmente tener un impacto
.”

Glenn parecería sonar como sí Focus on the Family tuviera altos
estándares científicos y que sin lugar a dudas no le gustaría asociarse
con un estudio como el de Spitzer, el cual, después de todo, fue
conducido durante año y medio y sólo incluye 200 participantes que eran
casi exclusivamente cristianos y blancos. Y según el criterio de
Spitzer, sólo aquellos que habían afirmado haber cambiado con éxito su
orientación sexual podían entrar en el estudio. ¿Realmente creen que
estaríamos escribiendo este artículo si los grupos anti-gay consideraran
las implicaciones morales de la distorsión y de la mala representación
de este estudio? Y no sólo es Focus on the Family quien cita el estudio
de Spizer en su guerra contra la igualdad para los gays americanos. He aquí algunas imágenes de sitios web de varios grupos que citan el estudio :

Focus on the Family
The Traditional Values Coalition
The American Family Association
The Center for Reclaiming America for Christ
Family Research Council
Concerned Women for America’s Culture and Family Institute
Idaho Values Alliance
Nebraska Family Council
The Illinois Family Institute
Protect Marriage Illinois
PFOX Parents and Friends of ExGays and Gays
Exodus International
National Association for Research and Therapy of Homosexuality

¿Cómo el estudio de Spitzer es utilizado por estos grupos? Recuerde,
el estudio no es más que una colección de entrevistas con 200 personas
que afirman haber cambiado. Spitzer abiertamente admite que nunca
intentó medir la tasa de éxito de los programas ex-gay. Como se ha
explicado, el estudio solo engloba un pequeño grupo de gente que se
autoreporta cambiada, sin embargo, militantes anti-gay raramente lo
presentan como tal. Más bien dichos grupos aplican sus expectaciones de
cambio sobre todos los gays los cuales, según ellos, “pueden ser
libres”. Otros indican directamente que el estudio afirma que la
homosexualidad es una enfermedad y se puede curar.

El estudio ha sido citado en oposición al Employment Non-Discrimination Act, una ley que protegería todo gay americano de ser despedido de su trabajo sólo por ser gay. Y recientemente, ha sido usada en campañas para emendar la constitución y prohibir el matrimonio gay. ¿En qué mundo, una serie de entrevistas telefónicas con 200 personas progresa hasta pasar un enmendamiento constitucional anti-gay? ¿Qué piensa Spitzer de que su estudio sea usado para oprimir políticamente?

Hagamos una breve resumen de lo que hemos dicho y veamos que es lo que él tiene que decir:

-Spitzer publicó el estudio a pesar de sus errores metodológicos y
fue inmediatamente retomado por la prensa a causa de su connotación
política.

-La vasta mayoría de la gente que participó en el estudio fueron referidos por su terapeuta y casi un cuarto de los participantes son ex-gays que viven económicamente de estas terapias, incluyendo lobbystas políticos.

-Spitzer pudo haber usado un detector de mentiras o un pletismógrafo penil (para medir la excitación), pero al contrario sólo utilizó el teléfono.

-A pesar de sus errores, un grupo de organizaciones anti-gay lo han utilizado en su guerra contra los derechos civiles de los gays, todo esto, contra los deseos de Robert Spitzer.

He aquí lo que Spitzer dice él mismo en él :

Mi estudio concluye con un importante advertencia: que no debe ser usado para justificar la prohibición de los derechos de los homosexuales o como apoyo para forzar el tratamiento. No concluí que todo gay debería tratar de cambiar o que estaría mejor si lo hacen. Sin embargo, veo con horror que algunos medios de prensa han afirmado que el estudio es un intento que muestra que la homosexualidad es una opción y que un cambio substancial es posible para todo homosexual que decida hacer el
esfuerzo
”.