Las personas hacen atribuciones causales como un medio para mantener el control

“Una larga línea de investigación en ciencias cognitivas ha documentado que las personas hacen atribuciones causales sobre los eventos como un medio para mantener el control personal. Es la sensación de que las cosas están girando fuera de control lo que motiva al cerebro humano a encontrar un patrón en los eventos e intentar para predecir lo que sucederá después. El intérprete del cerebro izquierdo se activará siempre que el individuo detecte una falta de control. Las supersticiones y las teorías de conspiración pueden verse como las consecuencias sociales del impulso del intérprete para encontrar una explicación causal para los eventos que aparentemente están fuera de control “.

– Ronald T. Kellogg

Utilizando los hallazgos de la neurociencia reciente, un psicólogo revela lo que diferencia a los humanos de todas las demás especies, ofreciendo una exploración fascinante de nuestras maravillosas y a veces aterradoras capacidades y potenciales cognitivos. 

Según la investigación del genoma humano, existe un notable grado de superposición en el ADN de humanos y chimpancés. Entonces, ¿qué explica el rápido desarrollo de la cultura humana a lo largo de la historia y los extraordinarios aspectos creativos y destructivos del comportamiento humano que nos hacen tan diferentes de nuestros primos primates?

Kellogg explora en detalle cinco partes distintivas de la cognición humana. Estas son las funciones ejecutivas de la memoria de trabajo; una inteligencia social con habilidades de “lectura mental”; capacidad de pensamiento y lenguaje simbólico; una voz interior que interpreta las experiencias conscientes haciendo inferencias causales; y un medio para viajar en el tiempo mental a eventos pasados ​​y futuros imaginados. 

Argumenta que es la interacción de estos cinco componentes lo que resulta en nuestra mente humana única. Esto es especialmente cierto para tres esfuerzos humanos por excelencia: la moral, la espiritualidad y la alfabetización, que solo pueden entenderse a la luz de los efectos interactivos de todo el conjunto. Kellogg recapitula la historia de la mente humana y especula sobre su futuro. 

 

Obra:

The Making of the Mind: The Neuroscience of Human Nature (puede verlo desde GoodReads, Barnes & Noble o desde Amazon).

Cambios religiosos preceden a los cambios económicos de una nación

Luego de recopilar y analizar datos de un siglo, tres investigadores británicos demostraron que el declive de la actividad religiosa precede al fortalecimiento económico de las comunidades.

Hay una pregunta que por muchas décadas ha dividido a los sociólogos y economistas: ¿Es cierto que un declive de la actividad religiosa, o secularización, detona el desarrollo económico? Tres investigadores británicos de la Universiad de Bristol decidieron zanjar el asunto revisando y analizando datos de una gran variedad de países a lo largo de un siglo entero.

Según escribieron los autores en un artículo publicado en la revista Science Advance donde presentaron los resultados de su trabajo:

“Aunque es evidente una correlación entre desarrollo económico y secularización, en los países que son altamente religiosos tienden a ser los más pobres, no es obvio qué cambio precede a lo largo del tiempo: si el desarrollo causa secularización, o viceversa, o si ambos cambios son impulsados con diferentes tiempos de retraso, por un factor como la educación o los avances en la tecnología”

La revisión histórica de variables económicas y de secularización, bajo un complejo modelo estadístico, llevó a los tres investigadores a proponer que existen suficientes razones para considerar que un declive en la fe religiosa precede el crecimiento económico.

Pero algo más apareció en su modelo. Según concluyeron:

“Nuestro análisis indica que la tolerancia por los derechos individuales predijo el crecimiento económico del siglo XX incluso mejor que la secularización. Estos hallazgos se mantienen cuando controlamos la educación y el patrimonio cultural compartido”

Steven Pinker, el famoso psicólogo de la Universidad de Harvard, aplaudió el nuevo estudio a través de Twitter:

“Desenredar la causalidad de la correlación en datos históricos y transnacionales es difícil pero no imposible. Un nuevo estudio inteligente muestra que la secularización precedió al crecimiento económico en el siglo XX”.

Fuente del artículo: El Espectador

El estudio

Religious change preceded economic change in the 20th century

 

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Los adolescentes religiosos piensan más en el sexo que el resto (y lo pasan peor)

¿Qué es lo que ocurre en nuestro cerebro cuando intentamos no pensar en el sexo? Justamente lo contrario…

No pienses en el elefante rosa”. ¿Te suena la frase? Se usa a menudo en Psicología para explicar cómo conseguir que alguien piense en algo concreto diciéndole justamente lo contrario: que no lo haga. Y lo mismo ocurre cuando tratamos de no pensar en algo que nos preocupa mucho…

En esta teoría es en la que se basa el estudio “God, I Can’t Stop Thinking About Sex! The Rebound Effect in Unsuccessful Suppression of Sexual Thoughts Among Religious Adolescents” (“¡Dios, no puedo dejar de pensar en el sexo! / El efecto de rebote en la represión de los pensamientos sexuales entre adolescentes religiosos”), en el que Yaniv Efrati, del Beit Berl College, asegura que los adolescentes religiosos terminan sintiéndose realmente mal por pensar en el sexo y sufren por ello.

El estudio se basa en tres encuestas. La primera, realizada a 661 jóvenes, mostró que los adolescentes religiosos están más preocupados por el sexo que los no religiosos. La segunda, en la que participaron un total de 522 personas, señalaba que la preocupación por el sexo influía en el bienestar de los adolescentes religiosos, que llegaban a sentirse culpables y avergonzados. Y la última, realizada a un grupo de 317 jóvenes, reflejaba que los adolescentes religiosos se sienten culpables por pensar en el sexo al tiempo que muestran comportamientos sexuales más compulsivos. Según asegura Efrati:

“En mi opinión, el estudio refleja la compleja realidad de los adolescentes religiosos. Parece que el público religioso debería examinar sus formas con respecto a la importancia del discurso y la capacidad de participar en la sexualidad y la educación sexual, incluso en las primeras etapas de la adolescencia. Es muy importante que la sociedad religiosa discuta la sexualidad y la trate de manera correcta al comienzo de la adolescencia para prevenir el desarrollo de la conducta sexual compulsiva”

Por otra parte, las respuestas de los padres hacia temas como la pornografía y la masturbación juegan un papel clave en el desarrollo sexual compulsivo. Efrati señala:

“No sería prudente decir que las personas religiosas tiene un comportamiento sexual más compulsivo que los no religiosos”, añadió Efrati. “En el campo de la terapia, veo que las personas religiosas reportarán que tienen un comportamiento sexual compulsivo cuando en la práctica no lo tienen. Se definen a sí mismos como tales debido a los sentimientos negativos (de vergüenza y culpa) provocados por el conflicto en el que viven: sexualidad versus religión”

Efrati enfatiza la importancia de discutir la sexualidad de manera correcta en la sociedad religiosa, durante e incluso antes de la adolescencia. Esto mejorará sin duda el bienestar de los adolescentes.

Fuente del artículo: Quo También se han corregido una errata y se modificado para dar extructura a las citas, y se han añadido enlaces.

Fuente originaria: IFL Science

El estudio

God_I_Cant_Stop_Thinking_About_Sex_The_R

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